Antes de tomar el Cytotec, es
bueno que sepa que no es posible usar este remedio en casa para fines
abortivos, por lo menos no como una técnica correcta, y sin
consecuencias graves para su salud.
El Cytotec fue desarrollado con
otro nombre hace casi 20 años, no para problemas estomacales ni para
provocar abortos, sino para producir contracciones en el útero cuando
era necesario adelantar el parto, o expulsar un feto ya muerto dentro
del útero de una embarazada. Después de 10 años, la droga aún no ha
pasado su etapa experimental; pero con la descubierta de sus cualidades,
en su principio activo, en el tratamiento de úlceras; dejó de ser
investigado principalmente para producir contracciones en el útero, para
adelantar el parto, y pasó a ser comercializado para tratar úlceras.
Poco a poco, algunas personas tuvieron conocimiento de su efecto
abortivo, inclusive porque el fabricante escribió en las advertencias
que, era contraindicado para mujeres embarazadas porque, podría producir
un aborto. El remedio pasó poco a poco a ser comprado, sin orientación
médica, no sólo para el tratamiento de úlceras, sino para provocar un
aborto aunque el laboratorio no recomendara su uso en embarazadas.
El
Cytotec funciona solamente provocando contracciones para
entrar en trabajo de parto y la consecuente expulsión del feto, en
cualquier etapa de la gestación. No actúa, por lo tanto, sobre el propio
feto, apenas provoca su expulsión. El feto no muere por ser agredido,
pero si tiene menos de seis meses al ser expulsado muere asfixiado.
Aunque el feto tiene sus pulmones formados a partir del primer mes de
gestación, antes de los seis meses fuera del útero puede inhalar aire,
pero el oxigeno no consigue pasar de los alvéolos a la sangre. El feto
muere al aire libre por asfixia como le
ocurriría a una persona que fuera asfixiada.
Es importante, entender lo
que pasa en la embarazada cuando toma el remedio, que tenga en mente que
el remedio nunca fue desarrollado y probado para provocar el aborto.
Esta es la razón por la cual comprendemos se den resultados tan diversos
e irregulares en varias embarazadas quienes lo han tomado. En el caso
típico, algunas horas después de ser ingerido, la mujer entra en trabajo
de parto y expulsa el feto, pero después de eso las contracciones se
vuelven difícil de controlar. Los dolores abdominales son intensos,
mucho más fuertes que cuando sucede un aborto natural; y la mujer puede
sangrar tanto y con tal cantidad, que está casi siempre obligada a ir
luego a un hospital. En algunas mujeres su ingestión no provoca ningún
efecto, ni siquiera la expulsión del feto, en otras sólo provoca la
expulsión del feto. En la mayoría de los casos, sin embargo, la
expulsión del feto es seguida de hemorragias que aumentan violentamente
con el paso del tiempo.
No hay asesoría médica para
las personas que quieren tomar el Cytotec, y tampoco hay soporte técnico
para los médicos -aunque el médico necesite tal asistencia- por parte
del fabricante y de quienes lo desarrollan. Lo que existe es la ayuda
que prestan los hospitales cuando auxilian a sus pacientes. A pesar de
ello, el aborto fue provocado y fue consumado y la hemorragia se vuelve
incontrolable; esto si los hospitales ayudan por causa de la hemorragia
y no por causa del aborto.
La mayoría de las muertes
causadas por el uso de Cytotec no son por hemorragias o por septicemia.
La mayoría de las muertes ocurren semanas o meses después y no se debe
propiamente al uso del Cytotec, pero si al uso casero del Cytotec que,
independientemente de lo que se piense del aborto en sí, jamás debería
ser utilizado sin supervisión médica. Hay algunos casos donde se usa el
Cytotec para expulsar un feto muerto en los hospitales. La manera y los
cuidados en que el mismo debe ser suministrado son muy diferentes al
modo como podría ser usado en casa. Sería una falta de responsabilidad
médica, simplemente inimaginable, recetarlo; aunque las personas digan
que es totalmente inofensivo si se trata de expulsar un feto vivo, esto
significa provocar un aborto. El uso doméstico del Cytotec es muy
traumático, pero en la mayoría de los casos no causa una muerte
inmediata que esté directamente relacionada al mal uso del medicamento.
La mayoría de las muertes suceden por los efectos que le siguen mucho
tiempo después, como cuando una persona es atropellada y tiene fractura
de huesos, meses después de haberse dado de alta, acaba muriendo de
complicaciones causadas indirectamente, pero que están realmente
relacionadas con las fracturas anteriores. Este tipo de accidente es más
común con el Cytotec de lo que se acostumbra a divulgar, y es bien
conocido por los médicos legistas.
Hoy en día no es posible
saber de donde viene y quien lo fabrica, por más que el vendedor de
garantías. El vendedor, en realidad, no tiene tales garantías, ni las
puede tener, debido a que el propio fabricante es desconocido para el
vendedor, para el intermediario y hasta para las autoridades de la
Salud.
Nunca se sabe, por lo tanto,
lo que se está comprando cuando se adquiere el Cytotec. Puede que sea
una droga igual al antiguo Cytotec, puede ser una mezcla del Cytotec con
otras cosas, puede ser también cualquier otra cosa, y hasta puede ser
algún invento de alguna fábrica clandestina, técnicamente competente o
no, que jura tener un remedio semejante pero que es capaz de ser
producido más fácilmente. Es vendido, por lo tanto, siempre como
Cytotec, por causa de la fama que el remedio original conquistó.
Tanto por la dificultad de
saber lo que se está tomando, así como por la falta total de asistencia
médica en el acto, como por las hemorragias imprevisibles que son norma
cuando se toma el verdadero Cytotec; así como las innumerables y ni
siquiera fácilmente controlables consecuencias posteriores, cuando la
paciente ya no se encuentra bajo una directa supervisión médica, que se
acostumbra seguir inmediatamente después de su uso; este método de
aborto, se dice en leguaje popular, una desgracia. Técnicamente es una
solución altamente deficiente y extremadamente imprudente. Aunque se
esté a favor del aborto y se tenga una formación médica correcta, desde
el punto de vista estrictamente técnico, no se puede recomendar como
abortivo ni en un primer o tercer mundo. Para tener una idea, aunque sea
usado para provocar contracciones de parto en fetos ya muertos que no se
consigan expulsar; en el caso que el medicamento sea mejor estudiado y
la consulta médica establecida, nunca debe ser realizado en casa.
En Estados Unidos, al
contrario, el uso del Cytotec para inducción del trabajo de parto es
prohibido hasta para los médicos. En los Estados Unidos el aborto es
legalmente permitido, por lo que no debería tener problema el aconsejar
Cytotec como medio de provocar un aborto si ese fuera recomendado
técnicamente de realizarse. Tanto el gobierno como la empresa misma que
lo fabrica saldrían ganando con eso. El gobierno, porque la técnica de
aborto con el Cytotec es más fácil y rápida de ejecutar, y el fabricante
porque vendería más su producto. Pero tanto la FDA (Food and Drug
Administration), el organismo que controla la venta y el uso de los
remedios en los Estados Unidos, así como el propio fabricante de
Cytotec, el Laboratorio Searle, no aconsejan el uso del Cytotec para
provocar el trabajo de parto y/o para el aborto, porque lo consideran
peligroso.