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Existen tres variantes de manzanilla, la más popular es la conocida como
manzanilla alemana.
Propiedades:
La manzanilla usada externamente posee propiedades que la hacen efectiva
para reducir inflamaciones y tratar problemas como la caspa, el eccema y las
hemorroides.
La manzanilla se puede emplear en gárgaras para dolores de garganta y
gingivitis (inflamación de las encías).
La manzanilla es más conocida como calmante o tranquilizante, actúa como un
sedante suave, contiene sustancias que actúan sobre el sistema nervioso
central calmando los estados de estrés y ansiedad.
La manzanilla también se usa como té para aliviar problemas digestivos.
La manzanilla alivia los malestares intestinales y reduce la sensación de
llenura y gases en los mismos.
La manzanilla también posee propiedades antimicrobianas, antisépticas y
fungicidas. Se sabe que inhibe el crecimiento de las bacterias conocidas
como estafilococos y estreptococos.
Precauciones:
La manzanilla es una planta excepcionalmente segura. Aparte de un pequeño
número de personas que pueden presentar reacciones alérgicas al utilizarla
por vía oral o en enemas, la manzanilla no parece causar efectos negativos
mayores.
La manzanilla, al usarse en forma de té, pudiera presentar reacciones
tóxicas en personas sensitivas a las plantas del género de las ambrosías o a
alérgenos.
La manzanilla puede causar dermatitis por contacto.
La manzanilla puede aumentar el sueño causado por otras plantas o
suplementos, entre ellos la caléndula y la cataria. Se recomienda precaución
al conducir vehículos de motor o al operar maquinaria mientras se consume
manzanilla.

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