Esculpir la Madera:
La madera es un material muy apreciado por los escultores, por sus
propiedades físicas y buenos resultados. La hay de muchos tipos y según
sus cualidades puede dejarse la escultura en su color natural o pintarse
en policromado. Las maderas nobles se dejan en su color
natural; nogal, roble, haya, cedro, caoba y otras. La madera se
debe cortar al menos 5 años antes de ejecutar la obra, mejor en invierno, cuando la savia está en las raíces se consigue que esté bien seca y sin dar lugar a descomposición.
Los árboles presentan unos troncos con diámetros más o menos limitados y
eso obliga a veces a que se hagan piezas diferentes y apropiadas para
llevar a cabo la obra. Los trozos se unen con espigas y se pegan con cola. Si la escultura tiene un acabado de policromía, las juntas
pueden disimularse menos, ya que la pintura tapará el material de
relleno, de lo contrario hay que hacer una labor de artista.
La escultura en madera, desde tiempos inmemoriales ha trascendido a
través de los años, en donde sus mejores representaciones han sido la
talla de esculturas religiosas, en donde se ha manejado siempre una muy
rigurosa representación de la figura humana.
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