
Organic light emitting diode:
Un diodo orgánico emisor de luz u
OLED por sus siglas en inglés (organic light emitting diode) es un diodo
emisor de luz (LED) en el que la capa emisora es un compuesto orgánico.
Existen dos clases de OLEDs: los basados en moléculas pequeñas y los
basados en polímeros.
Los SM-OLED (Small Molecule-OLED)
han sido desarrollados por Eastman-Kodak. Su proceso de fabricación
implica etapas de deposición, por lo que resultan más caros. Sin
embargo, su vida útil es mayor.
Los PLED (Polymer LED) han sido
desarrollados en Cambridge. Su proceso de fabricación está basado en la
tecnología de impresión por chorro, también utilizada en las impresoras
de chorro de tinta, por lo que resultan muy baratos.
Esta es una tecnología muy
prometedora y se espera que en pocos años sustituya a las pantallas LCD
(TFT) y de plasma. Sus principales ventajas son: menor coste, mayor
escalabilidad (lo que permitirá la construcción de pantallas de mayor
tamaño), mayor rango de colores, contrastes y brillos, mayor ángulo de
visión y menor consumo.
Su mayor desventaja es su limitado
tiempo de vida, aunque en Diciembre de 2005 se dio a conocer un
prototipo con 9.400 horas de vida útil.
En la actualidad existen
investigaciones en la Universidad de Cornell para desarrollar una nueva
versión del LED orgánico que no sólo emita luz, sino que también recoja
la energía solar para producir electricidad. De momento no hay ninguna
fecha para su comercialización, pero ya se está hablando de cómo hacerlo
para su fabricación masiva. Con esta tecnología se podrían construir
todo tipo de pequeños aparatos eléctricos que mediante su propio display
se podrían autoabastecer de energía.