General Packet Radio Service:
Es considerada la generación 2.5,
entre la segunda generación (GSM) y la tercera (UMTS).
Proporciona altas velocidades de transferencia de datos (especialmente
útil para conectar a Internet) y se utiliza en las redes
GSM.
GPRS es sólo una modificación de la
forma de transmitir datos en una red GSM, pasando
de la conmutación de circuitos en GSM (donde el
circuito está permanentemente reservado mientras dure la comunicación
aunque no se envíe información en un momento dado) a la conmutación de
paquetes.
Desde el punto de vista del
Operador de Telefonía Móvil es una forma sencilla de migrar la red desde
GSM a una red UMTS puesto que las antenas (la
parte más cara de una red de Telecomunicaciones móviles) sufren sólo
ligeros cambios y los elementos nuevos de red necesarios para GPRS serán
compartidos en el futuro con la red UMTS.
GPRS es básicamente una
comunicación basada en paquetes de datos. Los timeslots (intervalos de
tiempo) se asignan en GSM generalmente mediante
una conexión conmutada, pero en GPRS los intervalos de tiempo se asignan
a la conexión de paquetes, mediante un sistema basado en la demanda.
Esto significa que si no se envía ningún dato por el usuario, las
frecuencias quedan libres para ser utilizadas por otros usuarios.
Que la conmutación sea por paquetes
permite fundamentalmente la compartición de los recursos radio. Un
usuario GPRS sólo usará la red cuando envíe o reciba un paquete de
información, todo el tiempo que esté inactivo podrá ser utilizado por
otros usuarios para enviar y recibir información. Esto permite a los
operadores dotar de más de un canal de comunicación sin miedo a saturar
la red, de forma que mientras que en GSM sólo se
ocupa un canal de recepción de datos del terminal a la red y otro canal
de transmisión de datos desde la red al terminal, en GPRS es posible
tener terminales que gestionen cuatro canales simultáneos de recepción y
dos de transmisión, pasando de velocidades de 9,6 kbps en
GSM a 40 kbps en recepción en GPRS y 20 kbps de
transmisión.
Otra ventaja de la conmutación de
paquetes es que, al ocuparse los recursos sólo cuando se transmite o
recibe información, la tarificación por parte del operador de telefonía
móvil sólo se produce por la información transitada, no por el tiempo de
conexión. Esto hace posible aplicaciones en la que un dispositivo móvil
se conecta a la red y permanece conectado durante un periodo prolongado
de tiempo sin que ello afecte en gran medida a la cantidad facturada por
el operador.
Los teléfonos GPRS pueden llevar un
puerto bluetooth, IrDA, o conexión por
cable USB para transferir datos al ordenador, cámaras digitales, móviles u
otros dispositivos.